En comunidad, aliviamos heridas sociales a partir de la reconstrucción de sueños y esperanza

Nuestra Comunidad de Villa Itatí, Quilmes, Región Nuestra Señora de Amerindia,  está inserta en un barrio popular, llamado Villa Itatí, cerca de la capital, Buenos Aires-Argentina, desde hace más de 30 años. Las hermanas acompañan a los vecinos desde la cercanía y búsqueda conjunta de respuestas frente a las realidades de exclusión y marginalidad. Compartimos una de las experiencias de acompañar a adolescentes de familias de recicladores, en el sector más vulnerable dentro de la villa, llamado la Caba.

Las desigualdades sociales que atraviesan los jóvenes y sus familias son numerosas: habitan en lugares insalubres, geográficamente es la zona más inundable, las necesidades básicas se encuentran insatisfechas, con carencia de servicios públicos, los ingresos económicos provienen del trabajo de reciclador(cartonero) y programas sociales. La problemática de consumo y el tráfico de drogas en el barrio, creció notoriamente en estos últimos años, condenando a los jóvenes que inician tempranamente en el consumo de sustancias psicoactivas, el narcotráfico es moneda corriente en el contexto en el cual conviven jóvenes y sus familias y la vulnerabilidad estructural e histórica impacta directamente y deja heridas subjetivas que arrasan sueños y esperanza de un porvenir. Las principales áreas de vida afectadas son la salud física y mental, armado de proyectos de vida, vínculos socio afectivos, y deserción escolar de nivel primario y secundario.

A partir de la creación de vínculos de confianza y generar espacio de encuentro, escucha y satisfacer necesidades básicas, se   brindó acompañamiento desde talleres vivenciales y organización de tareas cooperativas y de servicio. La revinculación educativa acompañó a los jóvenes a retomar su trayectoria escolar, pudieron comenzar a resignificar sus experiencias, relanzando aquel deseo y esperanza de proyectar un presente y futuro cercano, aun sabiendo que el presente de cada uno es cruel y amenazador.  La importancia de tejer redes y crear lazos, desde el cuidado de la vida principalmente, se fueron incorporando, actividades recreativas y deportivas en la plaza, continuando con los hábitos de empezar la jornada con la merienda y finalizando con la cena comunitaria.

Presentamos voz de dos adolescentes:

  • de 16 años “Yo voy a preparar la merienda para los niños”. Adolescente de 17 años, padre de una bebé de 6 meses, con dos intentos de suicidio por problemática de consumo de drogas. Encuentra posibilidad de trabajar su rol de padre y volver a la escuela.
  • de 15 años “Quiero ser educadora”. Joven que desertó 2 años de la secundaria, en conflictiva con su familia, pudo terminar 1er año de secundaria y encontrar espacios comunitarios, pudiendo realizar su deseo de ser animadora de una murga (género músico-teatral)

 

Hna. Cecilia Lee fmm y equipo de Programa Socioeducativo

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